El éxito del buen comunicador

Texto y fotos: Ana Lucía Ortega ©

PERIODICO PLANA

Por increíble que pueda parecer, muchas de las personas que se dedican a la comunicación no escriben o hablan correctamente, a pesar de la fama del medio donde salgan sus comentarios o de la formación académica del comunicador. Y esto es una verdad como la copa de un pino. ¿Cuántas veces no hemos visto gazapos en una publicidad, un artículo, en la radio, el telediario, en tertulias televisivas, en internet? La incidencia de las infracciones que se cometen en el idioma español  puede ser tan notoria en manos de un comunicador, que si el lector, oyente, televidente o  público digital, no tienen un conocimiento cabal de la lengua, pueden caer en equivocaciones e incluso no advertir el error que les están trasmitiendo.

¿Te ha sucedido alguna vez que estás leyendo una frase y te surgen dudas sobre una palabra o la conjugación de un verbo? Los has visto más de una vez escritos de formas distintas y llegas a preguntarte cuál es el modo correcto de usarlos. Con el auge del consumo de la información por vía digital ha crecido el número de gazapos que pululan por internet y llegan a cualquier rincón lanzando su mensaje inadecuado. No es privativo de las redes en absoluto.

Los medios de comunicación tradicionales dejan a diario en sus publicaciones desafortunados ejemplos de groseras violaciones idiomáticas que dan ganas de llorar. En el mundo empresarial, no puede obviarse que circulan mensajes con errores garrafales que se escudan tras la firma de algún directivo de corbata y laptop sobre ruedas.

Neologismos absurdos, errores en las traducciones que dan patadas al diccionario, anormalidades  en las reglas de concordancia, uso incorrecto de las preposiciones o los gerundios, son disparates que conviven a diario con nosotros en pleno siglo tecnológico. El gerundio por ejemplo se utiliza tantas veces mal que en ocasiones se elude en escritos o discursos para evitar caer en errores. Esta práctica, como tantas otras, solo consigue un empobrecimiento del idioma.

He aquí una consecuencia negativa del desconocimiento. Con este post comparto contigo mis preocupaciones sobre lo que veo en los medios. Quiero que crezca el número de personas que tengamos conciencia de que esta incidencia debe erradicarse cuanto antes, con la colaboración de todos los que tienen el poder de comunicar algo por cualquier canal. Si quieres dedicarte al mundo de la comunicación -en cualquiera de sus vertientes- asegúrate de no cometer esta clase de errores y revisa cien veces tus creaciones antes de lanzarlas al público.  Tu objetivo es conseguir una comunicación de éxito. Aunque no es el único, escribir y hablar bien es uno de los factores del éxito del buen comunicador. Esto no es para dar una clase de lengua, ortografía o gramática españolas. Porque el comunicador -o quien aspire a serlo- debe tener la certeza de que su obligación es lograr una formación contrastada en el arte de hacerse notar con buena gramática. No es gratis, requiere estudio, pero  tendrá que conseguirlo. Ser locuaz diciendo torpezas no capta adeptos ni seguidores en las redes sociales.

Al final, el buen público abandona. A continuación copio algunos de los consejos que DSC03017-rae oknos da la Real Academia de la Lengua Española a través de su website.

Seguro podrás reconocer que has escuchado o leído en alguna ocasión un error que hace referencia a los mismos: El verbo ANDAR es irregular. En pretérito se dice “anduve”, “anduviste” o “anduvimos” (y no *”anduve”, *”anduviste” o *”andamos”) Hay diferencias entre las grafías  “haber” y “a ver” aunque se pronuncian igual. Por ejemplo en esta frase “Fueron a ver los teatros de la ciudad” y en otra bien distinta, una pregunta “¿A ver?”; se utiliza la preposición “a” y el infinitivo verbal “ver”

Sin embargo, “haber” es un verbo que se usa como auxiliar, seguido de un participio. Ejemplo: Tiene que haber sucedido algo. El verbo “haber” va con “h”. La conjunción «o» cambia en «u» cuando precede al fonema /o/, haya o no h muda antepuesta. Ejemplo: minutos “u” horas. El plural de “menú” es “menús” no «menúes»

Los errores reiterados al escribir o hablar llegan a desacreditar a la persona que los comete. En las redes sociales dejarán de seguir al infractor. Dejo aquí este tema por hoy pero queda mucha tela por donde cortar.  Así que continuará.

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2 Comments on El éxito del buen comunicador

  1. Estimada Luisa: Gracias por tu comentario. Coincido contigo. El español es riquísimo y hay que evitar que se empobrezca con estos usos. Cada día se escribe peor y los comunicadores debemos dar el ejemplo, utilizándolo correctamente. Te animo a que veas otros artículos de la página. Otro saludo desde Madrid.

  2. Que buen artículo este Ana Lucía, me has hecho recordar algunas cosas importantes para mi trabajo periodístico.
    Algo interesante para agregar ahí es el incremento del uso de extranjerismos, cuando el castellano es un idioma muy rico en sinónimos.
    Infortunadamente, nos hemos dejado invadir por los anglicismos y los hemos tomado para el uso cotidiano. Dios quiera que no sigamos cometiendo errores idiomáticos por el uso de esas palabras de difícil pronunciación y escritura como son los extranjerismos.
    Un saludo desde Colombia.

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