Lectura de Vidas Pintadas: quince acuarelas impresionistas – Opinión de un lector

Siempre es interesante la interacción entre el lector y el escritor de una obra. Si un lector ofrece su punto de vista sobre lo que acaba de consumir, el autor del libro recibe una información bastante precisa acerca del cumplimiento de su objetivo o pretensión cuando se decidió a hacer pública su obra.

Publico esta opinión de uno de esos lectores que ha decidido trasmitir su criterio. Es un hombre. Ha preferido quedarse en el anonimato.

Lo comparto en esta página para que cualquiera que haya experimentado algo similar o todo lo contrario, tenga la oportunidad de expresar lo que se le ocurra. Como si fuese esto una tribuna.

La crítica -buena  o mala- desde el respeto, siempre es positiva.

 

1º) No sabía que la vida cotidiana de Cuba en la década de los noventa fuera así, tal y como lo pintas en Vidas Pintadas. En realidad, creo que poca gente lo sabe. Así, pues, tengo que agradecerte el “baño de realidad” que ha significado cada relato, cada acuarela. Sospecho que otros lectores-no-cubanos van a sentir algo similar.

El binomio cubano de escasez material y escasez de diversidad ideológica y política parece generar una atmósfera bochornosa, cuanto menos, como el clima húmedo de esa isla tropical.

2º) Leyendo tus relatos en Vidas Pintadas uno se da cuenta que la narración de episodios concretos de la vida cotidiana puede llegar a ser una crítica fundamental (desde abajo) a un sistema político, social y económico.

Un átomo condensa a todo el universo, creo recordar que escribió José Martí.

3º) De la dictadura pura y dura a la frágil democracia:

Llegué a vivir los últimos 15 años de la dictadura franquista, que se alargó durante unos cuarenta años. En esa quincena final experimenté que, en general, se empezaba a salir de la escasez material debido, paradójicamente, a los dólares americanos invertidos aquí en una estrategia propia de la Guerra Fría, pero el control ideológico y político apenas aflojaba. El nacional-catolicismo siguió presentándose como la correcta manera de pensar y vivir.

Pero fue, precisamente, el auge económico tras las inversiones norteamericanas lo que terminó por hacer una antigualla todo ese sistema político e ideológico. Es decir, el desarrollo progresivo del consumismo de bienes materiales y de ocio, junto a la urgente y necesaria proliferación de los institutos de bachillerato y de las universidades, fue acabando con la razón de ser de la dictadura española. Después, las decisiones de unos cuantos hombres, internos y externos al propio régimen, le dio “la puntilla” final.

Y ahora, tras otros cuarenta años de democracia, empieza a poder hablarse de escasez material relativa aquí entre grupos sociales. Aparece (o reaparece) un grupo que casi no tiene para comer y pagar las facturas y, lo que es peor aún, ni la perspectiva para mejorar y otro grupo que casi está aprovechando la ocasión para mejorar. Dicen que es una etapa transitoria, pero no lo sé. Se dicen cosas que parecen, más bien, destinadas a amortiguar y justificar la nueva pobreza material que se está generando.

En cuanto a la pluralidad política e ideológica actualmente aquí, en este país nuestro, es claro que existe, pero también hay una nueva postura dominante sobre la concepción de la relación Estado y sociedad que proviene de unas instituciones de la Unión Europea controladas por los intereses financieros centroeuropeos que, parece, solo aspiran a proteger sus propios “bisnes” aun sea por arriba de la democracia.

Dicha postura dominante de corte neoliberal goza de tan buena prensa y se transmite en los mass-media tan machaconamente que casi vamos a terminar todos pensando igual, monolíticamente. Espero que nuestras instituciones democráticas resistan y no lo permitan completamente y siempre existan gentes y asociaciones disconformes, con distintos y variados puntos de vista, y que lo puedan manifestar sin tener que volver a las pintadas furtivas en los muros… ¡ay, los muros, papiros de la libertad de expresión!

De ello, ¿se podría sacar alguna enseñanza útil para el futuro de Cuba?… ¡A saber!

4º) Los colores de cada acuarela de Vidas Pintadas son de una pureza tan sencilla que, a veces, abruman psicológicamente al lector, pero, a la vez, el aspecto cómico y humorístico que subyace a cada uno de ellos produce un desahogo, un respiro.

El humor contribuye a liberar de la angustia que se siente al leer cada narración de ese binomio cubano de “escasez material/control ideológico” del que antes hablé. ¡Viva el humor, ufff…!

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5º) Por último, en tu narración hay siempre un gran respeto, una objetividad descriptiva, por el cubano y la cubana normales (salvo para los Castro, ¡claro está!, esa dinastía carolingia). Unos trazos equilibrados y prudentes sin apenas añadidos que enturbien una exposición desapasionada de aspectos de la vida cotidiana de la gente.

Con tal perspectiva, no exenta de compromiso con la vida corriente de la gente, se deja patente que hay, efectivamente, una dictadura de trasfondo en cada relato, pero nunca un pueblo derrotado o vencido ¡ni mucho menos!… ¡¡Mucho carácter, mucho pueblo!!, me parece a mí.

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Cómpralo ya y ¡alucina! ¡La propia vida es la novela!

2 Comments on Lectura de Vidas Pintadas: quince acuarelas impresionistas – Opinión de un lector

  1. Coincido con la opiniones de los lectores sobre ellibro de Ana Lucia Orteg “Vidas Pintadas para sobrevivir”. tuve la suerte de presentar a la autora y a su libro en Vista, Festival Independiente de Arte y literatura de Miami en este diciembre 2016, asi que ademas de la lectura normal que hace cualquier lector aficinado, tuve que analizar y estudiar un poco mas , ya estilo, estructura narrativa, personajes. Y ciertamente en estos relatos Ana lucia nos ofrece una especie de cronicas narradas que nos ilustran sobre una realidad “real” de un periodo de un pais (que aun persiste) que es la decda del 90, y además nos hace reir unas veces, medio entristecernos otras, reflexionar y sobre todo disfrutar con lso personajes, que se quedan para no abandonarnos, acudiendo al costumbrismo como tendencia literaria , tan presente en la cultura cubana. Gracias a Ana Lucia Ortega por este regalo literario….. si aun no lo han leido. pues esta en amazon a la orden….

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